Nuestra historia
Somos Patty y Jorge. Antes de contarte qué nos motivó a crear Cosecha de Estrellas, queremos que nos conozcas un poco, porque esta historia empezó mucho antes de que siquiera se nos ocurriera la idea.
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La infanciaCapítulo 1
Dos cielos muy distintos
Venimos de lugares muy diferentes.
Osorno · Región de Los LagosPatty
Nací y me crié en Osorno. En esos años llovía o estaba nublado casi once de los doce meses, así que ver el cielo nocturno era un verdadero privilegio. Mi papá se encargaba de que aprovecháramos cada uno de esos escasos momentos.
Recuerdo una noche en que salimos de la ciudad, nos detuvimos a la orilla de un camino y nos quedamos mirando una lluvia de estrellas que justo coincidió con un cielo despejado. Recuerdo también las noches de verano en que me enseñó a reconocer la constelación de Orión.
Santiago · Valparaíso · AntofagastaJorge
A diferencia de Patty, pasé mi infancia recorriendo Chile. Viví en Santiago, en la cordillera y en la costa de la Región de Valparaíso, y también en Antofagasta.
Cada lugar me mostró un cielo distinto, y en el norte, con el Desierto de Atacama muy cerca, conocí uno como ningún otro. Desde entonces, haber visto tantos cielos nocturnos distintos nunca dejó de alimentar mi curiosidad por lo que esconde y ofrece el universo.
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2001Capítulo 2
Valparaíso, Chile, 2001
Nos conocimos en 2001, en Valparaíso, estudiando Ingeniería Informática en la Universidad Técnica Federico Santa María, y desde 2007 estamos juntos.
El cielo ya andaba rondándonos. Jorge hizo su trabajo de título sobre ALMA, en sus palabras:
“[…] entrenando a ingenieros en el software del observatorio con telescopios robotizados que nos prestó ESO”.— Jorge
Después, cada uno siguió su camino profesional como ingeniero informático… hasta que llegó el 2020.
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2020Capítulo 3
Un telescopio en el patio
La pandemia nos tenía, como a todos, encerrados en casa. Pasaron días, semanas y hasta meses. En esos días a Jorge se le ocurrió comprar un telescopio, para ver qué podíamos explorar desde el patio de nuestra casa en Peñalolén. Así llegó a nuestras vidas el Celestron NexStar 6SE, al que bautizamos cariñosamente “Celestín”.
Celestín, nuestro primer telescopio Ahí, a fines de 2020, empezó una aventura de aprendizaje constante. Hubo sorpresas y también frustraciones (¡muchas!): cuando algo planificado no funcionaba, cuando el clima nos traicionaba, y todas las que son propias de estar aprendiendo. Aprendimos a usar los instrumentos y a entender cómo funcionan, pero también aprendimos del cielo y del universo.
Así sacamos nuestras primeras astrofotografías de espacio profundo, directo desde el patio, en pleno Santiago y con una contaminación lumínica gigante. Descubrimos nebulosas, sobre todo, y empezamos a compartirlas en nuestra cuenta de Instagram, @astropatiochile.
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Después de la pandemiaCapítulo 4
En busca de cielos más oscuros
Cuando terminó la pandemia, empezamos a ir al Cajón del Maipo para usar el telescopio bajo un cielo más oscuro. Fue entretenido y, sobre todo, fascinante: apuntar a un lugar donde a simple vista no ves nada y descubrir millones de estrellas, nebulosas y objetos que, hasta ese momento, a veces ni sabíamos qué eran.
Mientras más aprendíamos, más cosas pasaban. Aprendíamos a usar los equipos, a capturar y procesar astrofotografía, y sobre el universo mismo. Fuimos sumando equipos con características distintas a los que ya teníamos, y queríamos cielos cada vez más oscuros.
Así llegaron los refractores William Optics Zenith Star 61 y GT81, nuestros “Willys”.
El Zenith Star 61
Celestín y los Willys, listos para una noche
El GT81 con la Canon Empezamos a viajar al Valle del Elqui y a Río Hurtado. Allí hicimos mucha astrofotografía, con telescopios y con una cámara Canon DSLR muy sencilla. Observamos mucho a simple vista y vimos lluvias de estrellas. Así, la Región de Coquimbo se convirtió en nuestro lugar favorito.
Río Hurtado
Armando el equipo al atardecer
Río Hurtado -
2025Capítulo 5
Una casa bajo el cielo del Elqui
A fines de 2024 decidimos buscar una casa en el Valle del Elqui. Queríamos venir más seguido, poder teletrabajar cuando fuera posible y disfrutar del cielo nocturno más noches al año. El sueño se concretó a mediados de 2025.
La Vía Láctea desde Diaguitas
Noche de astrofoto, con compañía
Jorge bajo la Vía Láctea Poco después llegó un nuevo integrante: un telescopio newtoniano Orion de 8" f/4, ideal para fotografiar galaxias.
El Orion de 8" -
2026Capítulo 6
Aprender para compartir
Pero este año 2026 quisimos ir más allá. Sentíamos que queríamos compartir lo maravilloso que es el universo y todo lo que habíamos aprendido con los años. Pero también queríamos asegurarnos de que lo que compartiéramos fuera información real, fidedigna y confiable, y sabíamos que para eso nos faltaba aprender más. Así que nos inscribimos y cursamos el Diplomado en Fundamentos de la Astronomía de la Universidad de Chile.
Diplomado en Fundamentos de la Astronomía
Un telescopio del observatorio, bajo la Luna
De visita en el observatorio
Conociendo un radiotelescopio Y como si fuera poco, llegaron dos nuevos integrantes a la familia: un Dobson Sky-Watcher 300P y un Celestron C11.
El Dobson 300P
Jorge y el C11
La familia armada en Diaguitas
Así fue creciendo
Cada uno llegó por una razón: ver más, fotografiar mejor, buscar objetos más tenues. Tres de ellos te esperan en la noche.
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2020
Celestín
Celestron NexStar 6SEEl primero. Desde el patio, en pleno Santiago.
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2022
Zenith Star 61
William Optics · “Willy”Campo amplio. Con él fotografiamos el eclipse.
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2022
GT81
William Optics · “Willy”Nuestro refractor de astrofotografía.
En la experiencia -
2025
Orion
8" f/4Rápido y luminoso: el de las galaxias.
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2026
Dobson
Sky-Watcher 300PGran apertura, para mirar directo por el ocular.
En la experiencia -
2026
C11
Celestron C11El del detalle: la Luna y los planetas.
En la experiencia
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Ago 2026Capítulo 7
Persiguiendo un eclipse
Coronamos agosto viajando a Ponferrada, en España, para ver el eclipse total de Sol del 12 de agosto.
Llegamos varios días antes. Buscamos el lugar ideal y fuimos a la misma hora del eclipse los días previos (ocurría justo antes del anochecer). Así pudimos imaginar cómo sería la experiencia, decidir dónde instalarnos y ver qué nos faltaba para lograrlo.
El lugar
El lugar elegido, días antes
Probando a la misma hora del eclipse
Buscando el mejor horizonte Lo conseguimos. Lo capturamos con el William Optics Zenith Star 61 y la Canon DSLR, y también con un celular Vivo X300 Pro con teleobjetivo.
Vivir un eclipse total fue increíble, y también lo fue ir a buscarlo con equipos preparados para eso. Pero nos quedamos con algo más: haberlo compartido con la gente que empezó a llegar. Varias personas nos contaron que se instalaron ahí porque nos vieron con los telescopios armados, jeje.
Les enseñamos a observar el eclipse, les mostramos en vivo las imágenes de nuestras cámaras y les contamos datos curiosos sobre los eclipses. Ellos, a su vez, nos hablaron de la vida en Ponferrada, de sus alrededores y sus costumbres, y nos compartieron un pedacito de su cultura.
Aquí te dejamos fotos del lugar y del momento, y los videos que armamos con lo que capturamos con el telescopio y con el celular.
El making of
En vivo, desde el maletero
Siguiendo el eclipse en la pantalla
El celular, listo con su filtro El eclipse
Totalidad, con protuberancias solares (en rosa)
La corona
El Sol ya mordido, al atardecer Los videos
Con el telescopioZenith Star 61 + Canon · 0:14 Con el celularVivo X300 Pro · 2:02
¡Démosle!
Con todo eso, nos dijimos: ¡Démosle! Y empezamos a armar esta experiencia que hoy queremos compartir contigo. Queremos que te lleves un poquito de lo que hemos aprendido, que después puedas maravillarte mirando el cielo por tu cuenta y, ¿por qué no?, que también le enseñes a más personas.